El presidente de la Asociación de Cañicultores de Mauricio José Troche, Cristian Fonseca, informó ayer al diario Última Hora sobre el estancamiento del proyecto del nuevo tren de molienda en la alcoholera de Petropar, una obra que se inició durante el gobierno de Mario Abdo Benítez y quedó paralizada hace dos años, coincidiendo con la asunción de Santiago Peña.
Según Fonseca, el avance reportado de la obra es del 85%. Petropar, en un documento del año pasado, anunció la rescisión del contrato con Estructura Ingeniería SA (EISA), que había subcontratado a la empresa Ocho A para la construcción. Hasta la fecha, la estatal ha desembolsado USD 6 millones, pero aún adeuda USD 22 millones al contratista original.
Tras manifestaciones de los cañicultores en la ruta PY02 el año pasado, el Gobierno se comprometió el 8 de octubre de 2025 a lanzar una nueva licitación para completar el tren de molienda. El acuerdo, firmado por representantes del Ejecutivo, incluyendo al ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, y al presidente de Petropar, Eddie Jara, junto con dos gobernadores y los líderes de la asociación, establecía que la planta debería estar operativa en setiembre de 2026. Sin embargo, en una reunión con autoridades el pasado viernes, Fonseca recibió la actualización de que la licitación está suspendida debido a una impugnación presentada por EISA. Según informó, 13 empresas se postularon al llamado, pero solo EISA interpuso objeciones.
“Estamos en constantes gestiones con la comisión directiva. Este viernes haremos una asamblea general para informar a todos los cañicultores sobre la suspensión de la licitación, donde EISA –la antigua constructora que inició la obra y quedó varada– puso su protesta”, explicó Fonseca. “Exigimos al presidente de Petropar que solucione esto lo antes posible, porque nosotros no tenemos la culpa. Firmamos un acuerdo el 8 de octubre y queremos que se respete, tal como se comprometieron”, refirió.
Fonseca enfatizó que los cañicultores no respaldan a ninguna empresa en particular y que si EISA cometió irregularidades, debe responder ante la Justicia. “Lo que queremos es la reactivación de la obra ya iniciada. Denuncio el compromiso asumido con los gobernadores, el ministro Giménez y el presidente Jara. En setiembre del 2026 debería estar en funcionamiento la nueva planta, según el acuerdo firmado que tengo en mi poder”, afirmó.
Según Fonseca, Petropar está respondiendo a las objeciones de EISA y solicitó una semana de plazo para esclarecer la situación y reactivar la licitación. “Nos pidieron tiempo hasta este lunes para darnos un panorama más claro sobre la adjudicación. En marzo debería haberse adjudicado la empresa, según el acuerdo original. Tienen que agilizar todo para respondernos”, detalló.
Los cañicultores no descartan volver a las calles si no se cumple el compromiso. “Este viernes, en la asamblea, decidiremos los pasos a seguir. Habrá novedades de parte de los productores”, concluyó.
LA CIFRA
28.000.000 de dólares costó la actual planta de tratamiento de caña de azúcar, calificada como un fracaso por los cañicultores.





