El último adiós a la joven Liz Vera, de 23 años, se vio marcado por el dolor de sus familiares y amigos en el cementerio de la compañía Santa Lucía Guasú, del distrito de Yuty, en el Departamento de Caazapá.

Los restos de la joven Liz Vera fueron trasladados hasta el distrito de 3 de Mayo, en el Departamento de Caazapá, donde está ubicada la casa de sus abuelos, lugar en el que se realizó el velorio. Posteriormente, una caravana acompañó el féretro, que partió a las 14.00 de este lunes hasta el cementerio ubicado en la compañía Santa Lucía Guasú de la ciudad de Yuty.

El trayecto estuvo marcado de mucha tristeza y desconsuelo de sus allegados, quienes la acompañaron hasta su última morada para darle el último adiós.

Eulogio Vera Romero, padre de Liz, quien reside en Rosario, Argentina, volvió al país para despedir a su hija y dijo que mantenía un permanente contacto ella.

“Es una lástima que en Paraguay sigan ocurriendo los asaltos y que los más perjudicados sean las personas más humildes”, señaló.

A su vez, entre lágrimas, pidió que se haga justicia y que las autoridades tengan mano dura contra los que ocasionaron la muerte de su única hija.

Hugo Alcaraz, padre del novio de Liz, dijo sentirse tan impotente con la inseguridad inmensa que existe en Paraguay. Mencionó que la joven es una víctima más de los delincuentes y la inseguridad que reina en el país. Pidió que se modifique la ley y que los delincuentes “sean ejecutados en una plaza”.

Durante el sepelio de Liz, los familiares y amigos de la misma exhibieron un pancarta que había sido preparada cuando ella se encontraba internada. Todos aguardaban su recuperación pero lamentablemente no resistió.

La joven falleció el domingo pasado tras una larga lucha por su vida en el Hospital de Trauma de Asunción, luego de caer de un bus en la ciudad de Fernando de la Mora, en el Departamento Central, tras perseguir a un vendedor ambulante que le robó su celular.

El fiscal Italo Adriano Rienzi González imputó al presunto autor del hecho identificado como Pablo Daniel Corvalán Valdéz, por el hecho punible contra la propiedad, mientras que Édgar Alfonzo Rotela, chofer del bus, fue imputado por omisión de auxilio y omisión de dar aviso de un hecho punible.