
Con las vacaciones del personal de salud, las falencias se acentúan en el Hospital Ingavi del Instituto de Previsión Social (IPS). Asegurados denunciaron barreras para el acceso a turnos y también el desabastecimiento de medicamentos.
El personal de blanco, entre ellos médicos y enfermeros, está de vacaciones; esta situación incide en la escasa oferta de turnos para los consultorios ambulatorios. En esta época, los asegurados –en coincidencia con las vacaciones de médicos– demandan masivamente los servicios y se encuentran con las barreras para el acceso a las consultas en el Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi de IPS, según las denuncias y quejas diarias.
Una asegurada de 85 años de edad denunció a NPY que en Ingavi no hay prioridad para los adultos mayores. “En este lugar para odontología y neurología, la tercera edad es nula. Yo estuve desde las 04:00 de la mañana y querían que forme fila porque había gente que desde las 11:00 (23:00) ya estaba. Yo sé, pero son jóvenes y yo ya tengo edad”.
Consultada sobre la atención sentenció: “Está hecho un desastre, sinceramente”. Criticó que los funcionarios del IPS no le dieron prioridad por su edad y, al contrario, le recomendaron que vaya con un acompañante que forme fila y haga las gestiones a su nombre.
El personal de blanco, entre ellos médicos y enfermeros, está de vacaciones; esta situación incide en la escasa oferta de turnos para los consultorios ambulatorios. En esta época, los asegurados –en coincidencia con las vacaciones de médicos– demandan masivamente los servicios y se encuentran con las barreras para el acceso a las consultas en el Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi de IPS, según las denuncias y quejas diarias.
Una asegurada de 85 años de edad denunció a NPY que en Ingavi no hay prioridad para los adultos mayores. “En este lugar para odontología y neurología, la tercera edad es nula. Yo estuve desde las 04:00 de la mañana y querían que forme fila porque había gente que desde las 11:00 (23:00) ya estaba. Yo sé, pero son jóvenes y yo ya tengo edad”.
Consultada sobre la atención sentenció: “Está hecho un desastre, sinceramente”. Criticó que los funcionarios del IPS no le dieron prioridad por su edad y, al contrario, le recomendaron que vaya con un acompañante que forme fila y haga las gestiones a su nombre.
Otro asegurado, un poco ofuscado, denunció la situación de desabastecimiento. “Se supone que IPS debe estar solventado, pero ¿qué pasa? Cualquier curita tenés que comprar. ¿Por qué pensás que hay acá al lado 40 farmacias? Cualquier medicamento nunca tienen. La cantidad que llevamos gastando dinero es impresionante”, dijo el denunciante que acompaña a su suegro internado por cáncer.
Asimismo, criticó que todas las puertas se cierran con candados en ciertos horarios, lo cual consideró que se exponen a los asegurados a no tener una salida en caso de siniestros.
Sin prioridad para agendamientos
Una paciente renal acudió al Hospital Ingavi con una silla playera plegable para aguantar las largas horas de espera. Denunció que pese a ser dializada y tener prioridad, los funcionarios del IPS no cumplen con ese sistema y debe hacer todo un vía crucis para conseguir turnos.
“Vine para conseguir turnos, los médicos están de vacaciones, y cualquier excusa te dan por Call Center. Y al final te dicen no, está todo lleno. Supuestamente tenemos preferencia, a veces conocen y a veces desconocen”.
La paciente renal, oriunda de Caballero, comentó que requiere una evaluación completa porque está en lista de espera para un trasplante renal, pero tropieza constantemente con las barreras y la escasa vacancia para los agendamientos.
“Te dicen no, no hay turnos no hay médicos y necesito eso y hace un mes y algo estoy con esta cuestión”.
El IPS informó el pasado 22 de enero que recibieron muchos lotes de medicamentos, pero, finalmente, teniendo en cuenta las denuncias solo dan abasto por una semana.




