El objetivo de la campaña del Registro Civil es para que a futuro los nombres no sean objeto de burlas.Archivo.
El objetivo de la campaña del Registro Civil es para que a futuro los nombres no sean objeto de burlas.Archivo.
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La Dirección General de Registro del Estado Civil (REC) puso en marcha una campaña de concientización dirigida a los padres de familia para que eviten poner a sus hijos nombres que los puedan ridiculizar en el futuro. Próximamente, prevé reglamentar cómo estará permitido llamar a los niños y niñas en nuestro país.

El director del Registro Civil, Maximiliano Ayala, explicó este miércoles que el objetivo es que los nombres puestos a los niños y niñas de esta generación no sean objeto de burlas en el futuro.

“Estamos trabajando en una campaña de concientización a los padres para que a la hora de inscribirles a sus hijos, los nombres sean conforme a la Ley 1266/87, que dice que el oficial del Registro no inscribirá nombres ridículos, que puedan confundir sexos y hasta tres nombres”, señaló a NPY.

Enumeró algunos nombres inscriptos oficialmente y que pueden ridiculizar a la persona, tales como Gloria Sádica, Pilincho, Locura, Lluvia de Oro, Sandalia, Dámela, Ambere, Eliana Cabeza, Olimpia Campeón, Sargento Segundo, Caramelo, Gallo, Tutelar, Gohan, Zeus, Guarania, entre otros.

“Ayer, por ejemplo, estaba de cumpleaños –a quien lo saludamos– Melchor Gaspar Baltasar”, sostuvo, refiriéndose a los nombres de cada uno de los tres Reyes Magos, que son recordados tradicionalmente cada 6 de enero en todo el mundo.

También citó algunos nombres peculiares, como Bendición Divina, Bella Divina, Santa Primitiva y resaltó que estos, por ejemplo, son curiosos pero no ofensivos.

“Para la próxima semana presentaremos un reglamento, a través de los medios de comunicación, con los parámetros que hemos recibido y que hemos compartido a las diferentes oficinas registrales para que los compañeros puedan implementar y tener esa unidad de criterio”, apuntó.

Registro Civil se encuentra además capacitando a sus funcionarios en el marco de esta campaña, que previamente recibió asesoramiento de abogados renombrados y catedráticos de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), aseguró Ayala.

El director recalcó que el lineamiento público es ya no inscribir nombres como los mencionados anteriormente, ya que aquellos que pueden ser objetos de burlas no constituyen parte de una identidad.

Recordó también que en Paraguay los cambios de nombres se realizan a través de procesos burocráticos, razón por la cual además se debería pensar bien cómo llamar a los niños y niñas.

Agrupó los nombres más comunes en nuestros país y afirmó que entre ellos se encuentran en el siguiente orden: 383.000 personas llamadas María; 192.000, Juan; 132.000, José, y 100.000, Carlos.