Descripción de la imagen

En la mayoría de los barrios de San Juan Nepomuceno, quemar basura se volvió algo frecuente. Aunque no siempre sea fuego fuerte, el humo que queda flotando durante horas molesta a todos y afecta la salud, sobre todo de los niños, los adultos mayores y quienes tienen problemas respiratorios.

Efectos en la salud y la vida diaria

El humo de la basura irrita ojos, garganta y pulmones. Además del mal olor, dificulta actividades cotidianas al aire libre y genera incomodidad en las casas cercanas. Lo peor es que se siente durante horas, no es un incendio rápido, sino un humo constante que cansa y preocupa.

Falta de conciencia y hábitos que perjudican

Quienes queman basura muchas veces no piensan en el daño que provoca. Puede que sea por costumbre, por comodidad o por desconocimiento, pero el resultado es siempre el mismo: vecinos afectados, tensión en el barrio y un ambiente lleno de humo que nadie disfruta. Quemar basura no es higiene ni orden: es una falsa limpieza que perjudica el organismo y contamina el ambiente.

Riesgos frecuentes y ejemplos

Aunque sea un fuego pequeño, el humo se extiende y llega a varias casas, incluso a las calles, afectando a más gente. En días de viento, el humo viaja lejos y se siente más intenso. Además, aunque raro, siempre existe el peligro de que algún fuego pequeño se salga de control.

Costo del servicio y alternativas

El servicio de recolección de basura municipal cuesta solo 30.000 guaraníes mensuales, un monto accesible que evita los riesgos de la quema y mantiene los barrios más limpios. Evitar prender basura, separar los residuos y depositarlos correctamente son pasos simples que protegen la salud y la convivencia.

Menos humo, más tranquilidad

Quemar basura puede parecer inofensivo, pero incomoda, enferma y genera conflictos. La verdadera forma de cuidar el barrio no es con fuego ni humo, sino con responsabilidad y conciencia de todos los que vivimos en él.