
La reciente reforma migratoria impulsada por el gobierno de Javier Milei en Argentina ya empieza a afectar a la comunidad paraguaya. Varios compatriotas que viajaron a Paraguay durante las fiestas de fin de año no pudieron regresar al país vecino y recibieron incluso prohibiciones de ingreso de hasta cinco años, según denunciaron.
Maguie Britos, paraguaya residente en Buenos Aires, explicó a Diario Extra que el problema se concentra en los compatriotas sin documentación formal. “Para salir de Argentina no hay problema, pero al intentar entrar nuevamente te consideran ‘falso turista’. Conmigo se contactaron personas que ahora tienen prohibido ingresar al país por cinco años”, relató.
El trasfondo de la situación se relaciona con prácticas habituales entre migrantes, quienes ingresaban como turistas y luego regularizaban su estadía pagando multas y extendiendo permisos. Con la nueva ley, esta flexibilidad desapareció, y la obtención de la radicación ahora requiere seis recibos de sueldo o monotributos, un requisito difícil para quienes trabajan de manera informal.
“Acá la mayoría sobrevive con el día a día”, remarcó Britos, mientras que Fernando Samaniego, residente de Argentina desde hace más de 20 años, advirtió que la discriminación hacia los paraguayos no es nueva. “Dicen ‘Argentina para argentinos’, pero ¿qué van a hacer sin la mano de obra de los migrantes? El trabajo duro lo hacemos los paraguayos honestos”, expresó.
La reforma también intensifica los operativos de deportación. En la Villa Celina, en La Matanza, un equipo de la Policía Federal y Migraciones verificó la documentación de 385 extranjeros, de los cuales 16 carecían de residencia o trámites migratorios, y quedaron sujetos a procedimientos administrativos.
La medida busca que los extranjeros cumplan con la documentación requerida o enfrenten la expulsión, generando preocupación en la comunidad paraguaya por las consecuencias de la nueva normativa.




