
Ciudad del Este, Alto Paraná – Tras varios días de intensa búsqueda y gran preocupación por parte de familiares, colegas y la ciudadanía en general, finalmente reapareció el médico Luis Fernando Villalba, quien fue hallado en el barrio Santa Ana de Ciudad del Este. Villalba, exdirector del Hospital Distrital de Presidente Franco, había estado en paradero desconocido durante al menos dos días, lo que motivó una denuncia formal ante la Dirección de Búsqueda y Localización de Personas de la Policía Nacional.
El médico, que actualmente se encuentra de reposo por una lesión ortopédica derivada de un accidente automovilístico sufrido el pasado 3 de enero, explicó que todo se trató de un malentendido por falta de comunicación. En declaraciones a la prensa, Villalba señaló que se trasladó a Foz de Iguazú, Brasil, para continuar con su tratamiento médico. “No pensé que desaparecer dos o tres días iba a generar tanta alarma. Yo me comuniqué con mi madre posteriormente y le informé que me encontraba bien. No hubo mala intención”, afirmó.
Aclaraciones sobre su desaparición
Villalba explicó que se hospedó solo en una pensión tipo «kitchenette» en la vecina ciudad brasileña, y que optó por desinstalar sus aplicaciones de redes sociales debido a la cantidad de mensajes y llamadas que recibía, lo que, según él, le generó cierta molestia en un momento en que buscaba tranquilidad para continuar su recuperación. “Yo tengo 37 años, soy una persona adulta, y ya he salido de vacaciones sin avisar anteriormente. Esta vez, no me di cuenta del nivel de preocupación que iba a causar”.
Consultado sobre si estaba tomando medicamentos controlados o atravesando algún problema personal, el médico fue categórico: “Estoy bien, tanto física como psicológicamente. No tomo ningún medicamento controlado, no tengo conflictos con nadie. Simplemente quise tomarme un tiempo para descansar y continuar mi tratamiento”.
Labor policial y preocupación ciudadana
El caso ganó gran visibilidad por el cargo público que ocupó Villalba durante la pandemia como director del hospital distrital de Presidente Franco, donde, según él mismo relata, fue muy activo y ayudó a muchas personas, lo que le valió el aprecio de la comunidad. Este reconocimiento, sumado al hecho de que no se comunicó con sus padres en los días acostumbrados, generó un clima de tensión e incertidumbre entre quienes lo conocen.
“La Policía hizo un trabajo muy dedicado. Vinieron varias veces mis padres a preguntar por mí y eso lo agradezco. Lamento profundamente haber causado esta situación y le pido disculpas a todos los que se preocuparon”, dijo.
El comisario a cargo del operativo confirmó que fue un hermano del doctor quien finalmente se comunicó con la policía para informar el paradero del profesional, y así se logró el encuentro. Villalba llegó a la sede policial caminando con una muleta y fue recibido por el equipo de búsqueda y localización, a quienes agradeció personalmente.
Reposo médico y regreso al país
El médico explicó que aún no ha culminado su tratamiento ortopédico, pero decidió regresar anticipadamente al país luego de conocer la magnitud del escándalo. “No terminé mi tratamiento en Brasil, pero decidí volver porque ya me estaban buscando en todos lados y eso me preocupó. Vine a dar la cara y aclarar todo, también por respeto a la justicia”, comentó.
Dijo también que su tratamiento en Foz de Iguazú fue de carácter privado, debido a que no posee documentación brasileña, y que optó por esa ciudad porque el acceso era más fácil y rápido que en otras regiones del país. En cuanto a su situación laboral, aseguró que había solicitado un nuevo reposo médico y que sus superiores estaban al tanto, aunque reconoció que pudo haber habido una confusión respecto a la comunicación oficial con el hospital.
El caso de Luis Fernando Villalba sirve como recordatorio de la importancia de mantener canales de comunicación abiertos con familiares, especialmente cuando se trata de figuras públicas o personas con responsabilidad social destacada. Lo que comenzó como unos días de reposo y desconexión terminó generando una movilización policial, alarma pública y una serie de especulaciones que el propio médico se encargó de desmentir.
“Lamento mucho la preocupación que causé. Estoy bien, estoy vivo, y estoy aquí para seguir sirviendo como médico a quienes lo necesiten”, finalizó Villalba.




