Pese a la necesidad urgente de contar con las vacunas anti Covid-19 para inmunizar a la población de riesgo y a los médicos que están en la línea de frente, el ministro de salud Julio Mazzoleni pretende destinar nada menos que US$ 1 millón para promocionar la llegada de la vacuna. El millonario monto será repartido principalmente a los medios de prensa amigos, todos de la capital del país. Lo peor es que el dinero saldrá del fondo de emergencia destinado a la lucha contra el coronavirus.

La licitación para promocionar la llegada de las vacunas aparentemente estuvo plagada de irregularidades y fue denunciada ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, pero fue dejada sin efecto. De esta manera el MSP pretende silenciar a la prensa capitalina y evitar críticas por su tremenda ineficiencia a la hora de negociar la compra de vacunas, tanto por el mecanismo Covax como por gestiones propias con los laboratorios productores.

La semana pasada el MSP había anunciado con bombos y platillos la llegada de miserables 4.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V, que solo sirven para inmunizar a una ínfima cantidad de personas. Con orgullo la cartera de salud anunció que incluso estábamos por delante de Uruguay, que pocos días después dio una bofetada a las autoridades paraguayas con el anuncio de 2 millones de dosis que deben llegar en marzo.