|
Getting your Trinity Audio player ready... |
Una mujer de 35 años, madre primeriza, falleció en el Hospital Materno Infantil de Loma Pytã apenas 24 horas después de someterse a una cesárea programada.
La víctima fue identificada como María Victoria Pinienta, quien, según el relato de sus familiares, ingresó al centro asistencial el miércoles a las 8:00 para una cirugía sin complicaciones aparentes. A las 9:00 dio a luz y posteriormente fue trasladada a una sala común.
De acuerdo con la denuncia de su hermana, Pamela Pinienta, durante la noche la paciente comenzó a experimentar intensos dolores en las piernas y pérdida de sensibilidad, síntomas que fueron comunicados en reiteradas ocasiones al personal de guardia.
“Mi hermana empezó a sentir dolor y cuando avisamos a las enfermeras nos dijeron que estábamos exagerando. Pedimos explicaciones y no tuvimos respuestas”, relató al TRECE.
El cuadro se agravó al día siguiente, jueves 6, cuando María Victoria intentó levantarse para ir al baño y se desvaneció porque sus piernas no le respondían. Según su hermana, en ese momento la mujer manifestó dificultad para respirar y pidió auxilio.
“Mi hermana me pidió ayuda, me dijo que le faltaba aire. Llamamos de nuevo a una enfermera y otra vez nos tildaron de pesadas”, lamentó Pamela.
Tras insistir, los familiares fueron retirados de la sala y la paciente fue trasladada a otra habitación. Minutos después, un licenciado se acercó a preguntar quién le había aplicado la anestesia durante la cesárea. “Se le veía asustado. Poco después nos avisaron que mi hermana tuvo una muerte súbita”, relató la joven.
La familia sostiene que María Victoria no padecía enfermedades de base, como hipertensión o diabetes, y que su embarazo se había desarrollado con normalidad. Además, denuncian que en el acta de defunción no figura la causa de muerte y que, tras el fallecimiento, ningún profesional les brindó explicaciones.
Ante el hecho, los familiares presentaron una denuncia formal. La fiscala Maricel Orihuela se constituyó en el hospital y dispuso el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial para la realización de una autopsia, con el objetivo de determinar la causa exacta del deceso y establecer posibles responsabilidades.
Los allegados presumen que la muerte podría estar vinculada a una anestesia mal aplicada durante la cesárea, hipótesis que será analizada en el marco de la investigación fiscal.





