La Junta de Paz de Trump fundada hace una semana abrió sus cuentas en las redes sociales de Instagram y X, donde dio la bienvenida a sus miembros fundadores, entre ellos Paraguay.
Luego de hacer oficial su creación, la Junta de Paz presidida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empezó a activar en las redes sociales en idioma inglés.
Desde las cuentas Instagram y X, denominadas Board of Peace, saludó a cada uno de sus miembros, cuyos representantes firmaron el acta constitutiva el jueves pasado en Davos, Suiza, aprovechando la concurrencia de los líderes en el Foro Económico Mundial, que se desarrolló en la misma ciudad.
“La Junta de la Paz da la bienvenida a Paraguay como miembro fundador de nuestra creciente organización internacional”, menciona una de las publicaciones en X, donde aparece la bandera paraguaya junto a la estadounidense en señal de alianza.
En total dio la bienvenida a 26 países, revelando así más miembros que fueron sumándose luego del acto oficial de la semana pasada.
Antes compartió la publicación del Alto Representante para Gaza, Nickolay Mladenov, un diplomático con larga experiencia en Oriente Medio, donde fue representante de la Organización de las Naciones Unidas en Irak y coordinador para el proceso de paz.
Mladenov había informado el día de la fundación de la Junta de Paz que durante los próximos 100 días se enviaría ayuda humanitaria urgente y apoyaría al Comité Nacional para la Administración de Gaza mientras asume sus responsabilidades en ese territorio.
“Esta es una base importante para el trabajo desafiante pero esencial que tenemos por delante: transformar Gaza en un lugar de esperanza genuina y dar a los palestinos y a los israelíes la oportunidad de vivir en paz, seguridad y dignidad”, dijo en aquella ocasión el búlgaro.
Uno de los principales cuestionamientos hacia esta Junta de Paz es la posible superposición de funciones frente a las Naciones Unidas o Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), además del poder absoluto que goza Donald Trump como presidente del organismo.
El estadounidense tiene la potestad de aceptar o remover miembros y aunque las decisiones se toman por mayoría de votos, finalmente el presidente tiene la última palabra y además puede disolver esta Junta cuando lo considere, entre otras atribuciones.
También se cuestiona las condiciones de permanencia en la Junta de Paz, ya que los países son sometidos a una revisión después de tres años a menos que paguen una membresía superior a los USD 1.000 millones.
El jefe de Estado, Santiago Peña, aclaró que Paraguay no está en condiciones de asumir este u otro monto, pero además significa que la adhesión a la Junta no necesita pasar por el Congreso Nacional.
Para algunos analistas, esto es una muestra de servilismo hacia Estados Unidos y al mismo tiempo un riesgo de pago con lealtad incondicional en todos los espacios compartidos con el país norteamericano.





