La adopción de un sistema oficial de identificación alineado con estándares internacionales facilita la inserción del país en mercados de alto valor, detallaron desde el Senacsa. Foto: Gentileza
La adopción de un sistema oficial de identificación alineado con estándares internacionales facilita la inserción del país en mercados de alto valor, detallaron desde el Senacsa. Foto: Gentileza
Descripción de la imagen

El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) determinó que el periodo de identificación individual de terneros y terneras carimbo 6, de las especies bovina y bubalina iniciará el 1 de febrero hasta el 30 de junio de 2026.

Esto incluirá el registro en el módulo del ganadero del Sistema de Identificación Animal de los mismos. La resolición fue emitida el 29 de diciembre de 2025, por la cual “se establecieron disposiciones reglamentarias que instituyen el Sistema de Identificación Animal del Paraguay a ser implementadas en el periodo 2026″.

Esta ley establece un marco operativo claro para la identificación individual de terneros en 2026, lo que aporta previsibilidad al productor y fortalece la trazabilidad desde el inicio del ciclo productivo.

Según el organismo veterinario, desde una perspectiva técnico-económica, disponer de animales identificados y registrados en el SIAP mejora la gestión de movimientos, reduce asimetrías de información y disminuye riesgos sanitarios con impacto directo sobre la producción y el comercio.

Además, realizar la identificación individual temprana es una herramienta clave para la vigilancia epidemiológica y la contención rápida de eventos sanitarios, lo que reduce costos potenciales asociados a restricciones comerciales, cierres de mercados o pérdidas productivas.

En este sentido, la trazabilidad no debe verse solo como un requisito, sino como un factor de protección del capital ganadero y de la competitividad del sector, indicaron.

Sumado a ello, la adopción de un sistema oficial de identificación alineado con estándares internacionales facilita la inserción del país en mercados de alto valor, donde la trazabilidad y la demostración sanitaria objetiva son condiciones necesarias para el acceso y la sostenibilidad del comercio exterior.