
El empresario Jorbel Griebeler, dueño de la cadena de importados Cell Shop, atraviesa una situación paradójica: mientras en Paraguay mantiene una imagen de solvencia y expansión comercial, en Brasil pesa sobre él una orden de prisión preventiva por delitos de evasión fiscal.
La medida fue dictada por la Vara Estadual de Organizações Criminosas de Santa Catarina en el marco de la Operación Mercado de Pandora, que desmanteló una red de fraude millonario en el comercio electrónico de smartphones y productos tecnológicos. Según el Ministerio Público, el esquema utilizaba empresas de fachada y facturas electrónicas ficticias, causando un perjuicio estimado de R$ 45 millones en impuestos no declarados.
En total, la operación incluyó 15 mandatos de prisión, 44 allanamientos y órdenes de bloqueo de más de R$ 227 millones en activos. Griebeler, sin embargo, no fue localizado para cumplir la orden judicial.
La contradicción: crecimiento en Paraguay y orden de captura en Brasil
Mientras la justicia brasileña lo busca, en Ciudad del Este Griebeler sigue siendo visto como un empresario en ascenso, reforzando su negocio con campañas de marketing que presentan a Cell Shop como “la tienda más amada de Paraguay”.
Pero la propia página brasileña de la empresa refleja la tensión del momento: en el portal cellshop.com.br aparece un aviso en rojo que señala que, “debido a procesos logísticos, las ventas están temporalmente suspendidas”. El mensaje agrega que las operaciones se reanudarán cuando la situación se resuelva, sin dar más detalles.
Este contraste entre el discurso de expansión internacional y la paralización forzada de ventas en Brasil alimenta las dudas sobre el verdadero impacto de la investigación en las finanzas del grupo.

“Mercado de Pandora”: el mito detrás de la operación
El nombre de la operación alude a la Caja de Pandora de la mitología griega: un espacio aparentemente legítimo que, al ser abierto, desató todos los males ocultos. En este caso, la fachada de empresas legales escondía un sofisticado circuito de evasión y blanqueo de capitales.
En Paraguay, sin sobresaltos
En contraste con la presión judicial brasileña, en Paraguay Griebeler no enfrenta procesos públicos. Su empresa mantiene operaciones, promociones y un fuerte flujo de turistas que viajan a Ciudad del Este atraídos por precios competitivos y campañas publicitarias agresivas.
La incógnita ahora es doble: ¿logrará la justicia brasileña ejecutar la orden de prisión contra el magnate fronterizo? Y, en paralelo, qué efecto real tendrá este escándalo en la imagen y operación de Cell Shop en Paraguay.




