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El secretario general del Sindicato Nacional de Directores (Sinadi), Miguel Marecos, aseguró que las escuelas y colegios públicos del país estarán abiertos y que el año lectivo comenzará con normalidad el próximo 23 de febrero, pese a la postura que tienen algunos gremios docentes por la reforma de su jubilación.
Tras una reunión con el ministro del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Miguel Marecos explicó que los directores ratificaron su compromiso con las familias y con los casi un millón de estudiantes que acudirán a las instituciones educativas.
“Las escuelas y colegios del país van a estar abiertas. Invitamos a los padres a enviar a sus hijos porque todo está planificado, incluido el proyecto Hambre Cero y el almuerzo escolar”, afirmó en charla con la prensa.
El dirigente remarcó que el inicio de clases no debe mezclarse con las negociaciones sindicales en curso, que tienen como plazo el 25 de marzo. “Estamos con los docentes, defendiendo su dignidad, pero no se puede castigar a los niños. Las dos cosas son importantes y deben ir en paralelo”, sostuvo. En ese sentido, pidió respetar la tregua mientras continúan las conversaciones en el Congreso por la reforma jubilatoria.
Marecos indicó que las 8.500 instituciones educativas del país estarán abiertas, y que los directores ya reciben diariamente a padres y docentes en las jornadas de preclases. Aseguró además que existen equipos docentes suficientes para garantizar el desarrollo de las actividades, ya que muchos educadores confirmaron que se presentarán a trabajar desde el primer día.
Sobre la postura del MEC, señaló que el ministro acompañó el diálogo y confirmó que está todo dispuesto para el arranque del año escolar, incluyendo la distribución del almuerzo escolar, el avance en reparaciones de infraestructura y la entrega de kits escolares. En ese sentido, los materiales ya llegaron a la mayoría de los departamentos y solo restan Capital y Central.
El titular del Sinadi también defendió la posición de los directores como un gremio independiente de intereses políticos. “Nos movemos por papá, mamá, por los niños y por la dignidad del docente. No se puede cerrar una escuela por Constitución y por ley, y no hay motivo para no iniciar las clases”, enfatizó.
Marecos llamó a mantener la calma y el diálogo hasta el 25 de marzo, fecha clave para la definición de la reforma en el Congreso. Advirtió que, si no se alcanza un acuerdo que beneficie al magisterio nacional y universitario, el conflicto podría agravarse, pero insistió en que el derecho de los estudiantes a la educación debe prevalecer desde el inicio del año lectivo.





