Pablo Lemir, médico forense. Captura NPY.
Pablo Lemir, médico forense. Captura NPY.
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El médico forense Pablo Lemir dio detalles sobre la autopsia a las dos víctimas de feminicidio, ocurrido este martes en San Lorenzo. La pareja recibió 25 heridas, dos de ellas mortales; mientras que la niña tuvo un proceso de muerte agónica.

El forense Pablo Lemir brindó detalles sobre el asesinato de las dos mujeres en un nuevo caso de doble feminicidio, que sacude la ciudad de San Lorenzo, Departamento Central.

Johana Marie Villasanti Escobar, de 30 años, recibió 25 heridas de arma blanca punzocortante, 23 de ellas superficiales y dos que terminaron siendo mortales.

Lemir señaló que existió “una dinámica de lucha” y detalló “distintas trayectorias, de adelante a atrás, de atrás a adelante, de arriba hacia abajo”, sobre las heridas en cuestión.

Habló de varias lesiones defensivas superficiales a nivel de los miembros superiores de la mano, “en un gesto donde ella trata de agarrar el arma blanca para parar la acción de la misma”.

“Finalmente termina falleciendo por la herida principal que le causa su muerte, que se da en la parte posterior del cuerpo. Es una herida penetrante en el torax, que llega a cortar la aorta torácica y probablemente que se haya producido posteriormente a otra lesión anterior del tórax, de adelante para atrás, donde se produjo la lesión de los glóbulos superiores pulmonares y un hemotorax”, mencionó el forense.

“Dos son las heridas penetrantes profundas de un arma con punta y filo, es decir, punzocortante, que fue la que estuvo involucrada en el caso”, agregó.

Por otra parte, en el caso de la niña de 12 años, explicó que existió un total de seis heridas de arma blanca, de las cuales cuatro fueron superficiales, y dos son las que producen la muerte.

“Ambas heridas se ubican, una en la región supraexternal y otra en la región torácica, a la altura del tercer espacio intercostal”, precisó Lemir.

Explicó, además, que las trayectoraias de las dos heridas mortales se dieron,, una de izquierda a derecha y otra de arriba hacia abajo.

“Provocan un hemoneumotórax, que es lo que finalmente le causa la muerte de tipo agónico”, indicó el profesional.

“En ella no se objetivan lesiones defensivas, pero sí heridas en la parte posterior del tórax, lo que hace presuponer que pudo haber un intento de huída de la agresión”, comentó, y agregó que no se detectaron lesiones anteriores en la niña.

Lemir también fue consultado sobre quién de las dos habría sido la primera agredida, pero explicó que no es posible precisarlo. Sí aseguró que, al tratarse de una muerte agónica, se produce luego de que la madre haya muerto.

Otra consulta que le hicieron tras su informe es si existió ensañamiento, a lo que se tomó el tiempo de aclarar que, según el protocolo de feminicidios, “no es ensañamiento, es un indicador de violencia feminicida, es decir, un exceso del uso de la fuerza para causar el efecto de la muerte”.