
Desde la oficina de Vigilancia de Accidentes por Animales Ponzoñosos del Ministerio de Salud, dieron recomendaciones ante una eventual picadura de aclaranes, señalando que el calor y la humedad hacen que estos animales salgan de sus escondites.
El licenciado Édgar Sanabria, encargado de la oficina de Vigilancia de Accidentes por Animales Ponzoñosos del Ministerio de Salud, brindó una serie de recomendaciones ante una picadura de alacrán, cuyos casos van en aumento.
¿Qué hacer ante una situación así? La primera recomendación es acudir a un profesional de la salud. “Lo primero que hay que hacer es colocarle hielo y acudir al servicio de salud lo más temprano. El dolor, el intenso dolor te va a obligar a irte al hospital”, explicó Sanabria en comunicación con radio Monumental de Asunción.
El profesional insistió en que no se debe recurrir a remedios caseros ni a la automedicación. “La gente corta el lugar donde fue picado para en teoría sacar el veneno, le pone ajo o cebolla. Eso no se debe hacer, solo hay que cubrir”, agregó.
En algunos casos, las personas que sufren picaduras de alacrán requieren de la aplicación de antivenenos que se proveen en centros asistenciales especializados como el Instituto de Medicina Tropical (IMT), el Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu, como algunos de los centros de referencia para estos casos.
“Si la picadura pasa de moderada a grave se necesita, por lo menos, una terapia intermedia o una terapia intensiva. Entonces, activa un sistema de derivar al paciente o derivar el antiveneno a un área de complejidad más alta”, explicó el experto.
Los alacranes viven en lugares húmedos y oscuros, teniendo mayor movilidad en las jornadas de calor intenso. ¿Cuáles son los lugares más comunes donde más salen los escorpiones? De las rejillas de los baños y las cocinas.
“Lo primero que debemos hacer es una protección física para esas rejillas. Puede ser la tela mosquitero que se compra en la ferretería o colocar rejillas que una vez que se termina de usar, tiene una perillita para cerrarla”, resaltó Sanabria.
El insecticida no mata al animal, más bien funciona como repelente, según indicó el profesional, añadiendo que debe haber un contacto directo por mucho tiempo para poder matarlo.
Se recomienda, además, evitar que las camas de los niños estén pegadas a las paredes y en las cortinas de la habitación. “Ya tuvimos casos de menores de 1 año picados por escorpiones, ya que trepan hasta la cama, por la sábana o la cortina hasta el lugar del niño”, advirtió.




